Entre las novedades que más curiosidad despertaban este año en la Copa Ícaro estaba el UP Paragliders Cerro, el nuevo parapente ligero de dos bandas de la marca alemana. Pudimos verlo y examinarlo con calma en el stand de UP, con las bandas en la mano y la vela extendida, y la primera conclusión es clara: no estamos ante un Torre fabricado con tela más fina, sino ante un ala con personalidad propia.
El Cerro se presenta como un EN-C* con certificación todavía en curso y llegará al mercado en la primavera de 2027. Su objetivo es evidente: llevar las prestaciones de un dos bandas de clase C al terreno del hike & fly, donde cada gramo que sube a la espalda se nota en la última rampa antes del despegue.

Del Torre al Cerro: qué ha cambiado
El Torre, primer dos bandas EN-C de UP, ha sido uno de los modelos destacados de la temporada 2026. El Cerro hereda buena parte de sus soluciones, pero los diseñadores no se han limitado a cambiar el tejido. Han simplificado la arquitectura de la vela: el número de cajones baja de 67 a 63 y el alargamiento proyectado pasa de 6,45 a 6,10, con cambios también en la forma en planta y en algunos elementos de la estructura interna.
El resultado en la báscula es contundente: 1.250 gramos menos en talla M respecto al Torre. La talla S se queda en 3,5 kg y la L en 4,1 kg. La marca también ha revisado las horquillas de peso, que ahora alcanzan los 120 kg de peso máximo en vuelo en la talla grande.
Se mantiene la forma de media luna que tanto gustó en el Torre para cerrar el giro dentro de la térmica, y con ella los winglets, que UP solo incorpora cuando aportan algo real al conjunto. El Cerro es el segundo modelo de la marca en llevarlos, y según el fabricante ayudan a salir de la barrena con más estabilidad direccional.

Tejido: Skytex 27 en toda la vela
Al tocar la vela, el cambio respecto al Torre se percibe de inmediato. Todo el extradós y el intradós están confeccionados en Porcher Skytex 27 Classic II, mientras que los perfiles combinan Skytex 40 Hard y Skytex 27 Hard según la zona de carga. Es una elección sensata: un tejido ligero pero con buena reputación de durabilidad, algo que se agradece en un ala pensada para plegarse y desplegarse en despegues de montaña poco cuidados.
Según UP, esta tela más ligera hace que el Cerro suba más rápido y con menos esfuerzo que el Torre, que pide algo más de implicación del piloto en el inflado. El suspentaje, de Liros DC y Edelrid 8001, va sin funda pero con código de colores, lo que facilita mucho la revisión antes del despegue.
Las bandas: el detalle que más nos gustó

Las bandas son nuevas y merecen atención propia. Están fabricadas en cinta de aramida de 7 mm, con un sistema de micropoleas sobre rodamientos que reduce peso sin perder suavidad en el acelerador. Llevan además asas regulables para el pilotaje por bandas traseras, ajustables a la talla y la morfología de cada piloto. En un dos bandas, donde gran parte del vuelo acelerado se gestiona precisamente desde ahí, la ergonomía de ese agarre no es un detalle menor.
UP advierte de dos aspectos importantes: en el Cerro no se puede utilizar la pérdida de B como maniobra de descenso, y las orejas se hacen con las técnicas AR3 o BR3.

El piloto como tercera banda
Aquí está, a nuestro juicio, lo más interesante del Cerro. En un tres bandas, la vela gestiona buena parte de la turbulencia por sí sola. En un dos bandas, una parte de ese trabajo pasa a las manos del piloto, que controla el ángulo de ataque desde las traseras. Dicho de otra forma: el piloto se convierte en la tercera banda.
Y ahí aparece una paradoja curiosa. Normalmente, la versión ligera de un ala es la más especializada, la que se reserva para expertos dispuestos a sacrificar comodidad. En el Cerro ocurre al revés: al bajar alargamiento y cajones, UP ha creado un ala más accesible que su hermana pesada. El Cerro puede acabar siendo la verdadera puerta de entrada de muchos pilotos de High-B al mundo de los dos bandas, no solo una opción para montañeros. La barrera de entrada ya no está en la mochila, sino en las manos: el propio fabricante insiste en que solo quien domine el pilotaje por traseras exprimirá su potencial.
Para quién es el UP Paragliders Cerro
UP lo dirige a pilotos de hike & fly y de cross que buscan prestaciones de clase C, a quienes dan el salto desde un B+ con buena técnica y a pilotos con experiencia en dos bandas que quieren un alargamiento más contenido. También a quienes sueñan con aventuras de vol-bivouac, donde la combinación de poco peso, estabilidad y un pilotaje claro tiene todo el sentido.
Esperamos volarlo muy pronto, aprovechando las térmicas otoñales, para contaros si en el aire confirma lo que promete en el stand.


















