Antoine Girard, legendario piloto francés, junto a Veso Ovcharov, desafía la aerología extrema del Karakórum completando un vuelo histórico de más de 11 horas a las faldas de los gigantes de 7.000 metros, superando tormentas y térmicas agónicas.
El Karakórum corona un hito sin precedentes en el vuelo de distancia
El mundo del parapente de distancia y el vuelo vivac acaba de presenciar una de las mayores gestas de su historia. El incansable piloto y aventurero francés Antoine Girard ha logrado cerrar el primer triángulo FAI de 400 kilómetros de la historia, estableciendo un nuevo récord mundial absoluto en su “patio de recreo” favorito: las imponentes y salvajes cordilleras de Pakistán.
El vuelo, realizado a mediados de junio, destrona el récord previo de triángulo FAI que ostentaba Edouard Potel con 358 km en los Alpes franceses. Sin embargo, la magnitud de la hazaña de Girard no solo radica en la distancia, sino en el escenario: trazar un triángulo perfecto volando sobre glaciares gigantescos y picos que superan los 7.000 metros de altitud es una ruleta rusa táctica y física.

Estrategia de equipo Antoine Girard y Veso Ovcharov, y el desafío de la tormenta.
Para este asalto a los libros de historia, Antoine Girard no estuvo solo en los primeros compases. Hizo equipo con el piloto acrobático y de distancia búlgaro Veso Ovcharov. Volando en la modalidad de Team Flying (vuelo en equipo), ambos coordinaron líneas de planeo y ascendentes para devorar kilómetros a un ritmo frenético.
Antoine despegó desde las inmediaciones de Karimabad, en el norte de Pakistán. Pilotando una vela de dos bandas ultraligera Ozone Zeolite 2 acoplada al arnés modificado F*Race 2 (un prototipo adaptado para el vivac extremo), la táctica funcionaba a la perfección hasta que la implacable meteorología de alta montaña mostró sus garras.
Una hora bajo la lluvia y térmicas agónicas
Una fuerte cortina de lluvia y tormentas interrumpió su progresión, obligando a los pilotos a tomar decisiones críticas. Mientras que en estas altitudes la lluvia puede empapar la vela y provocar una entrada en pérdida paracaidista fatal, Girard optó por la paciencia.
“Decidí esperar a que pasara y luego rodear la zona de lluvia. Aunque esta decisión me costó casi una hora, dejándome navegando en térmicas muy débiles y desorganizadas tras el paso de la tormenta, la paciencia finalmente dio sus frutos”, relató emocionado el propio Antoine tras aterrizar.
El piloto francés se vio obligado a flotar en la sombra, gestionando un aire lavado y completamente desestabilizado por el frente frío de la tormenta. Remontar el vuelo desde los valles profundos en esas condiciones y con techos de altitud que rozaron los 6.700 metros es un testimonio de su maestría técnica.
Los números de un vuelo de leyenda
Gracias a la telemetría compartida a través de su plataforma oficial, los datos técnicos del vuelo son sencillamente abrumadores:

- Distancia total: +400 km en un triángulo FAI perfecto.
- Tiempo en el aire: 11 horas y 32 minutos de vuelo ininterrumpido.
- Altitud máxima: Más de 6.700 metros sobre el nivel del mar (casi 22.000 pies), volando con temperaturas bajo cero y oxígeno a bordo.
- Ruta: Despegue en Karimabad, transición profunda hacia el extremo oeste de Pakistán, giro al sureste hacia la capital provincial de Gilgit, y un tramo final de regreso al noreste cruzando terrenos glaciares de extrema dificultad.

Datos curiosos que hacen este récord aún más épico
- La maldición del triángulo: Volar 400 km en línea recta con viento de cola (como se hace en los llanos de Brasil o Texas) es impresionante, pero un triángulo FAI obliga al piloto a volar en tres direcciones distintas. Esto significa que Antoine tuvo que lidiar de manera obligatoria con fuertes vientos en contra y brisas de valle cruzadas en zonas donde no hay opción de aterrizaje seguro.
- El rey del Karakórum: Antoine Girard no es un extraño en Pakistán. En julio de 2021 hizo historia al convertirse en el primer ser humano en sobrevolar la cumbre de un ‘ochomil’ en parapente, alcanzando los 8.407 metros sobre el Broad Peak (8.051 m).
- El equipo: La vela utilizada, la Ozone Zeolite 2, es una de las herramientas de Hike & Fly más avanzadas del mercado, diseñada originalmente para competiciones brutales como la Red Bull X-Alps, donde el compromiso entre ligereza extrema y rendimiento ante turbulencias es vital.
El track oficial ya ha sido registrado y se encuentra a la espera de la ratificación oficial por parte de la Federación Aeronáutica Internacional (FAI) para ser inscrito formalmente como el nuevo récord mundial.
Desde la redacción de Ojovolador.com le enviamos una enorme felicitación a Antoine Girard, a Veso Ovcharov y a todo el equipo de Ozone por empujar, una vez más, los límites de lo que creíamos posible a bordo de un parapente.
🔗 Enlaces de interés para la comunidad:
- Puedes analizar al detalle cada giro, altitud y velocidad en el Track oficial de Antoine Girard en Syride.
- https://www.antoinegirard.fr/en
- https://www.facebook.com/antoinegirardfly
















