El nuevo parapente de progresión de UP, el Kibo 2, es un parapente EN B accesible, seguro, fácil de volar, divertido y con un rendimiento que te va a sorprender.

Este modelo de UP cuenta con un alargamiento real de 5.3 y proyectado de 4.3 puntos. Tiene 53 cajones y está disponible en cuatro tallas -desde los 22 hasta los 28m2- abarcando un rango de pesos desde los 65-85 hasta los 100-130 de la talla L, que fue precisamente la talla que volamos para este ensayo.

Antes de entrar en los detalles, no puedo dejar de comentar cómo en las últimas temporadas hemos asistido a una notable evolución en la gama de UP. Con tecnologías propias y un gran equipo de diseño liderado por Frantisek Pavlousek, que ha creado modelos dignos de mencionarse como fueron el Trango XC3 y el Trango X-Race, destacados parapentes de la clase EN C cuyo rendimiento permanece vigente, además del Summit XC 3 y el 4 (EN B), o más recientemente el Meru, modelo top de la clase Serial de dos bandas, y el mismísimo Gurú, posiblemente el CCC con mejor giro y más fácil de volar.
Pero por supuesto no debemos olvidarnos del Kibo original que probamos hace ya 4 años (mira nuestra review aquí) el cual me ofreció una gran experiencia de vuelo con seguridad, mucha diversión y un buen rendimiento para progresar. Una fórmula atractiva que se ve evolucionada en este Kibo 2.


El primer vuelo de test que hice con este tres bandas de UP fue extremadamente gratificante porque me ofreció, entre otras cosas, la remontada más emocionante del año. Una remontada que además me permitió ver y explorar a fondo las capacidades del Kibo 2 para el vuelo térmico.

Inflado y despegue

El Kibo 2 tiene inflado A, es decir, de escuela: un empujoncito a las bandas y la vela sube casi de forma automática. No hace falta ser muy preciso, este parapente de clase club es simple y amigable desde el principio.

UP Kibo 2 InfladoLa vela llega en bloque y se posiciona sobre la cabeza sin vaivenes, pidiendo poca o ninguna corrección, cualquier principiante va a sentirse cómodo y progresará sin dificultad en sus inflados y despegues.

Tras unos buenos momentos de práctica con el control de campana o “kiting”, me di cuenta de que este Kibo 2 aunque tiene un inflado muy fácil, es un juguete interesante que puede ofrecer matices y permitir el desarrollo de habilidades.

En vuelo


Unos pocos pasos y ya estamos en el aire. El Kibo 2 sustenta mucho y pronto, en vuelo la vela se nota sólida, pero con cierta elasticidad. El Kibo 2 atraviesa el aire suavemente con trayectorias definidas y sensación de que flotamos mucho. Si te topas con algo de turbulencia y dejas los mandos sin atender, te das cuenta de su tendencia autoestable. Basta compensar un poco con la silla para que el Kibo 2 vuele en armonía.

Me parece que el Kibo 2 es lo suficientemente dócil y estable para que sea tu primera vela B, pero resulta que aún puede ser mucho más.

Giro y mando eficaz y divertido

Si sólo utilizamos la primera parte del recorrido del freno, entre 15 y 20 cm, nos encontramos un giro suave y flotón, apropiado para aproximaciones, para hacer ladera o para ascendencias amplias.

Pero en lo concerniente al giro, este inocente parapentito cuenta con una segunda velocidad, un modo “turbogiro” que puedes activar si te lo propones y que ofrece una faceta muy deportiva.

Al principio, nada más despegar en el primer vuelo de test, me encontré con unas térmicas apretaditas y picantes. Unas ascendencias tan minúsculas y burbujeantes que los biplazas estaban en apuros para subir pues en cada giro se salían del núcleo. Yo en cambio me sentí eficazmente feliz dando vueltas y vueltas como el demonio de Tasmania.

En este modelo encontramos la vela relativamente cerca del piloto, además tiene un alargamiento moderado, así que si desarrollamos un pilotaje enérgico y con amplitud de recorrido podremos conseguir un gran efecto pendular con giros especialmente cerrados.  Bastante planos si se quiere o por el contrario muy inclinados. La configuración de diseño del nuevo EN B de UP ofrece un pilotaje eficaz para centrar núcleos estrechos y puedo decir que con pocos parapentes se puede cerrar tanto una térmica de forma tan segura y controlada.


Pasé un rato muy divertido girando estas térmicas potentes y estrechas. A partir de cierta altura las térmicas se unían y finalizaban en un amplio colchón de ascendencias justo unos 200m por debajo de la base de las nubes.

Fue un momento épico, volé un rato a carcajada limpia, subía por todos lados, hacia wingovers y barrenas, la frenaba a tope, pisaba a fondo, la dejaba volar completamente suelta, le metí orejas y unas cuantas plegadas frontales y asimétricas, por cierto, muy fáciles de controlar y reabrir.


En un momento me di cuenta de que el ciclo se estaba apagando y decidí moverme. Hice una mala jugada y en un cerrar y abrir de ojos me quedé bastante bajo, encarado a una fuerte brisa de aspiración, sobre la autopista y con los cables muy cerca. Pero no me desanimé. Me puse en modo “máxima concentración”, le di una vuelta de frenos al Kibo 2, me arrimé a un saliente y estuve haciendo ladera encima de una casa durante unos veinte minutos. En ese tiempo saltaron algunas burbujas y, por fin, con una de ellas remonté unos 200m. Entonces me abrí a explorar y encontré el nacimiento de una térmica. La cogí muy bajo con menos de 70m de altura sobre el suelo, casi sacaba los pies…

Una ascendencia muy suave al principio que fue aumentando en potencia hasta convertirse en un +4 con el que finalmente llegue hasta los 1200m. Altura de sobra para irme a aterrizar a la playa.

Atención con las puntas

Explorando los límites de la frenada, al llegar al punto de pérdida, unos 50 cm de recorrido, las puntas comienzan a venirse abajo primero. No es algo alarmante ya que esta configuración sobreviene gradualmente de modo que el piloto puede sentirlo. En cualquier caso, conviene que los nuevos pilotos exploren los límites de su parapente con precaución.

Rendimiento y velocidades

A manos libres volamos a 39 Km/h. El mejor planeo lo tenemos a esta velocidad, pero apenas tengamos un poco de brisa de cara conviene pisar un poco el pedal. Un pedal cómodo, suave y eficaz. A máxima velocidad se consiguen 53-54 Km/h, una velocidad ligeramente superior a su antecesor, en línea con los B medios, pero ofreciendo un mejor planeo.

Un apartado destacable es su tasa de caída, buena a manos libres, con muy buena velocidad media y baja, lo que convierte a el Kibo 2 en un parapente muy eficiente flotando y subiendo.

Un parapente versátil y divertido para vuelos recreativos y pilotos de todos los niveles.

Seguridad

Auto-estable, con mucha presión y resistencia a las plegadas, el Kibo 2 tiene un pilotaje cómodo y facilón, ¡casi al alcance de un recién salido de escuela! Inflado fácil, es estable y fácil de llevar en vuelo nivelado, pero gira y planea mucho por lo tanto si eres un piloto con poca experiencia sé prudente con los giros y evita sobre mandar. También tendrás que adaptarte a su planeo en los aterrizajes, pues si provienes de una vela EN A este parapente le saca dos puntos de planeo, y créeme, eso es mucho y es bastante fácil que te pases los aterrizajes.

Para quién

Lo evidente: Una vela de iniciación avanzada segura para progresar.

Lo inesperado: Un parapente versátil y divertido para vuelos recreativos y pilotos de todos los niveles.

No tan evidente: Un modelo conveniente para iniciarse en el vuelo térmico y los primeros vuelos de XC

Materiales:

Porcher Skytex 38 Universal,  Porcher Skytex 40 Hard / Dominico DOKDO 30 DMF (WR)

Liros DC120 (Dyneema unsheathed), Edelrid 8000U-130/090/070 (Aramid unsheathed)

+Info: www.up-paragliders.com/en/products/paragliders/kibo-2