La ruta de la edición 2019 del RedBull X-Alps, que arrancaba el pasado 16 de junio, fue la más difícil hasta la fecha, con trece puntos de giro cruzando los Alpes a pie o en vuelo, desde Salsburgo a Mónaco, su destino final.

La zigzagueante línea forzó a los atletas a atravesar varias veces los Alpes en su recorrido, cruzando Austria, Alemania, Italia, Suiza y Francia, en un periplo pre establecido de 12 días.

“El Águila”, Chrigel Maurer, despegando durante el Red Bull X-Alps 2019

Con 32 participantes de 20 países, la carrera a gol fue liderada rápidamente por Chrigel Maurer (SUI1), quien marcó el ritmo como siempre. El 2do puesto fue de Maxime Pinot (FRA1), único perseguidor de Maurer en todo el evento. El 3er puesto fue compartido, en una circunstancia sin precedentes por Paul Guschlbauer (AUT1) y Benoit Outters (FRA1), quienes acordaron llegar juntos a Peille después de protagonizar una persecución final uno a uno de 2 días, a cargo de Outters, llena de dramatismo y camaradería. Paul Guschlbauer ha llegado 3ro las tres veces que ha participado del evento. En sus propias palabras, “el entrenamiento hace la diferencia” en cuanto a X-Alps se refiere.  

Maxime Pinot festejando el 2do puesto con su asistente.

En esta edición, vimos a dos competidoras femeninas en carrera, Dominika Kasieczko (POL) y Kinga Masztalerz (NZL2), quienes al igual que sus colegas masculinos concluyeron que tendrán que repensar su entrenamiento y preparación, ahora con un mejor entendimiento y experiencia de los desafíos que presenta la carrera.  En lo que respecta a la participación latina, estuvieron presentes por México Eduardo Garza, quien participó por primera vez, y Alex Villa de Colombia, en su segundo desafío X-Alps.  

Solo 10 atletas lograron llegar a gol antes de que el reloj se detuviera y hacer su épico vuelo hasta la balsa flotante en Mónaco. El 10º, Tom de Dorlodot, el veterano atleta belga quien finalmente logró finalizarla tras 14 años de participación.

Paul Guschlbauer y Benoit Outters compartiendo el 3er puesto.

Ulrich Grill, fundador del evento junto al fallecido Hannes Arch comentó: “Fundé esta carrera con Hannes allá por el 2003 y no creerías como han mejorado el rendimiento los atletas. Hace diez años, esperábamos que un tercio de los competidores se retiraran debido a lesiones o problemas en los pies. Estos atletas no solo son más fuertes y están mejor preparados sino que además son grandes atletas y corredores de montaña, y no solo pilotos de parapente. El rendimiento de Maurer, una vez más, ha sido increíble, pero él no es el único gran atleta allí. Vemos nuevos aventureros de muchísimo talento, muy jóvenes, que prometen ser las grandes estrellas del futuro.”

Entonces, ¿por qué es tan difícil alcanzar a Maurer? Revisemos las estadísticas de su última victoria X-Alps: Culminó la carrera en 9d 3h utilizando solo uno de sus dos pases nocturnos. Caminó un total de 419,48 km en 77,2 horas y voló 1559,54 km en 39,6 horas para un gran total de 1979 km.

Comparativamente, los números de Pinot son sustancialmente mayores. Culminó la carrera en 9d 21hr habiendo utilizado sus 2 pases nocturnos. Completó 464,2 km a pie en 86 horas y 1697 km en vuelo en 45,3 horas, para 2161,97 km en total.

Utilizando un único pase nocturno y en su última noche en carrera, Maurer llegó a gol 18 horas antes que Pinot.  

Simplemente, él es diferente. Las características distintivas de Maurer combinan su gran capacidad de vuelo con una táctica imbatible y mucha resistencia física. Puede aterrizar y despegar de lugares imposibles como “el Águila” que es, y encontrar mejores condiciones de vuelo que el resto. Seguramente su equipo de asistencia es único. Pero la única oportunidad que Pinot tuvo de acercarse a Maurer fue debido a una mínima equivocación del múltiple campeón el Día 3, cuando llegaron juntos a Leermos. Al día siguiente, Maurer voló tan impecablemente que fue el único piloto de la carrera en aterrizar en Titlis, firmar la pizarra y despegar de nuevo rumbo a Davos, por delante de la misma tormenta que obligó a Pinot y al grupo de atrás a aterrizar. Aquí es donde Pinot se ve obligado a utilizar su primer pase nocturno para escalar 2000 metros hacia la cima. Fue la última oportunidad que tuvo de alcanzar a un Maurer que, simplemente, no volvió a cometer error alguno.   

Finalmente, Maurer decide caminar de noche para cubrir los últimos 50 km que lo separan de su victoria en Peille. E inclusive durante su aterrizaje simbólico en la balsa flotante de Mónaco, Maurer despliega su gran capacidad de vuelo con un aterrizaje increíble sin que ni un centímetro de su vela llegue a mojarse.  

Chriegel es una maquina voladora y un atleta de primerísima. Como audiencia, todos esperamos que Maurer gane y, a la vez,  nos preguntamos si alguna vez será vencido. Maurer, de 36 años, ha ganado seis Red Bull X-Alps consecutivos, todos en los que ha participado en un periodo de 10 años: 2009, 2011, 2013, 2015, 2017 y 2019.

Con un grupo de atletas increíbles entrenando duro para derrotarlo, desde aquí, solo podemos felicitar al gran Chrigel “El Aguila” Maurer, esperando verlo en acción una vez más en la próxima edición, como nos tiene acostumbrados: marcando el ritmo de la carrera de aventura más dura del mundo.  

+Info: www.redbullxalps.com