Es una buena noticia que las autoridades locales reconozcan el valor del vuelo libre en la dinamización del turismo y la economía, y lo apoyen con acciones concretas. En este caso hablamos de unas significativas mejoras en la pista de Anocheza de la ladera de Güímar, al sureste de la isla Canaria de Tenerife (España), cuyas obras acaban de comenzar y se extenderán por los próximos 4 meses. Estas obras incluyen la instalación de pavimento amortiguante y antideslizante en el despegue, rampas de acceso que permitan el despliegue de las velas, la estabilización del talud existente, señalética y control de accesos. Según explican las autoridades, el despegue “se mimetizará con el entorno” y tendrá una superficie de 420 metros cuadrados, con unas rampas de 170 metros.

Despegue de Güímar
Proyecto Despegue de Güímar

Esta zona es uno de los muchos puntos de partida de los vuelos en parapente de Tenerife, una isla que por sus favorables condiciones climáticas y orográficas permite volar todo el año y le ha dado cierta fama y popularidad entre pilotos de toda Europa, que se traduce en una fuerte afluencia de pilotos visitantes durante los meses más fríos.

Por ello, la intención del Cabildo es que “ésta sea la primera de otras actuaciones similares en diferentes puntos de la isla relacionadas con la práctica del vuelo en parapente”, según afirma el vicepresidente y consejero insular de Turismo, Alberto Bernabé.

Proyecto Despegue de Güímar

Esta actuación, que cuenta con un presupuesto de 107.000 euros, se enmarca en el Programa de Mejora del Producto Turístico que impulsa la corporación insular con financiación del MEDI-FDCAN, y se ha materializado gracias a la coordinación entre el Cabildo, Turismo de Tenerife, a través del Departamento de Producto Turístico, la Comisión de Parapente de la Federación Canaria Deportes Aéreos (FECDA), y los ayuntamientos implicados. Desde el Cabildo destacan también la colaboración de un vecino de la zona que ha cedido los terrenos gratuitamente para que se pueda ejecutar la obra.

El turismo activo es un eje de acción clave para la sostenibilidad económica, social y ambiental de Tenerife que, además, contribuye a la generación de riqueza, a la creación de empleo y a la preservación y cuidado de la naturaleza

Las actividades en la naturaleza, entre las que se encuentra la práctica del parapente, el senderismo, las rutas a caballo o el barranquismo, se han convertido en un producto muy demandado por los turistas cuyo desarrollo contribuye a cualificar la oferta del destino.

Esperamos que acciones como ésta se repitan tanto en otros puntos de la isla, que es también desde hace algunos meses el hogar de Ojovolador, como en el resto de España.