Un pequeño cross tras remontar 300m en Taucho.

Acabamos de hacer un estupendo vuelo de test con el Windtech Hidro. Esta velita ofrece un concepto híbrido, a medio camino entre una “minivela” y una “speed riding”. Es decir, si la llevamos con los trimmer calzados a tope contamos un un rendimiento “valido” para, en condiciones potentes, poder remontar y hacer pequeños vuelos locales. Con una tasa de caída mínima de aproximadamente 2 m/segundos (talla 17m2 cargando 110Kg.)  y un planeo de unos 7 puntos me resultó sorprendente salir a volar desde el despegue de Taucho en Tenerife sur, y poder remontar unos 300m (1000m sn/mar) en un par de ocasiones para un estupendo y muy activo vuelo de más de 20 minutos sobrevolando los barrancos…

Impone respeto coger mucha altura con esta velita.

Para llegar hasta la playa habría necesitado remontar por lo menos hasta los 1600… y este dia no fue posible pero es un reto que queda pendiente.

La planta del Windtech Hidro de 17m2

El caso es que al llegar sobre el aterrizaje de “El Trebol” con unos 400m de desnivel, solte los trimmer y metí algunos “giracos” para una aproximación más radical. Y WOW, como baja, es un pequeño diablillo, puro nervio y adrenalina, perdí esta altura en apenas 4 giros, eso sí, siempre con una buena sensación de control.
Decidí hacer mi primer aterrizaje con el Hidro con precaución para no llevarme ninguna sorpresa, es decir, con unos 50m de altura me estabilice para finalizar la aproximación con tranquilidad, y la verdad es que fue bastante más fácil de lo que me esperaba. Una velocidad manejable y un estupendo redondeo para un aterrizaje cómodo y seguro.

Morro de tiburon en el borde de ataque del Windtech Hidro

Tengo entendido, y aún me falta por probar, que soltando todo el trimmer a tope, el Hidro cae a toda velocidad y por ello resulta interesante para los que gustan de bajar volando con skies. Pero en realidad lo que estoy deseando es pillar una buena ladera bien ventosa para exprimir todo el potencial a este juguetito.

Vole el Hidro 17 con una silla ligera de piernas separadas, la respuesta al pilotaje es super directa y cuando volaba en térmica tenía que mantenerla la vela lo más estable posible. Para girar cargaba un poco el peso y mantiene frenado el lado exterior, así era como conseguía un giro rentable para subir en la térmica, ya que la vocación de este parapentito es enroscarse hacia abajo.
Estamos a la espera de un día muy ventoso y una buena laderita para poner a esta minivela de Windtech en su salsa.

Mientras tanto y a falta de este vuelo definitivo puedo decir que es un juguete divertido y emocionante, con prestaciones interesantes para los amantes del vuelo más radical. También sirve para entrenar el control en tierra.

Próximamente nuestra review completa.
+Info: www.windtech.es